Seis provincias, 18 identidades y un ataque brutal en Rosario: qué se sabe del ladrón cordobés

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El rostro de Josué Alexis Urquia se volvió conocido en Rosario por un video brutal. En las imágenes, registradas por las cámaras de seguridad de una mueblería de barrio Echesortu, se lo ve atacar a una joven empleada: intenta abusar de ella, la golpea, la patea y le muerde un dedo para robarle el celular. El hecho ocurrió el 30 de diciembre pasado, pero cuando la Justicia rosarina difundió su identidad para dar con él, el dato sorprendió incluso a los investigadores: el ladrón ya estaba detenido en Córdoba desde el 1° de enero por otro asalto.

Ese episodio violento terminó de destapar un historial criminal tan extenso como inquietante. Urquia, de 32 años, acumula condenas y causas abiertas en al menos seis provincias argentinas y aparece registrado con 18 identidades distintas, todas asociadas a la misma huella digital.

Un nombre, muchas identidades

Según los datos del Registro Nacional de Reincidencia, Urquia fue identificado a lo largo de los años como Josué Alexis Urquia, Enzo Fabián Barrionuevo, Fabián Exequiel Barrionuevo, Gabriel Alejandro Montenegro, Brian Reggia, Jonathan Gabriel Reggina, Ezequiel Fabián Toloza, Alexis Gabriel Torres, entre otros nombres y variantes. En total, 18 identidades diferentes, utilizadas en distintos procedimientos policiales y judiciales.

Para los investigadores, según reportó Infobae, el uso reiterado de nombres falsos abre dos hipótesis principales. Por un lado, que el delincuente se desplazara constantemente en micros de larga distancia sin documentación, declarando datos falsos al momento de ser detenido.

Por otro, que utilizara documentos sustraídos a sus propias víctimas, una modalidad habitual en algunos de los robos que se le atribuyen.

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Condenas y causas en todo el país

El prontuario de Urquia muestra una secuencia casi ininterrumpida de hechos delictivos. Tiene seis condenas firmes y al menos cuatro causas abiertas en distintas jurisdicciones. Entre los antecedentes figuran condenas por hurto, exhibiciones obscenas, estafas, robo en grado de tentativa y violación de domicilio.

Fue condenado en La Pampa, Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires y Jujuy, y actualmente tiene procesos abiertos en Corrientes y Formosa. En varios casos, la mecánica era similar: abordaba colectivos de larga distancia y robaba dinero y pertenencias a pasajeros dormidos durante el viaje. En más de una oportunidad, fue detenido al descender del micro.

La última condena antes del hecho de Rosario fue en octubre de 2025, en Mar del Plata, donde recibió un mes de prisión por hurto.

El ataque en Echesortu

El caso que puso su nombre en el centro de la escena ocurrió el 30 de diciembre, cerca de las 15.30, en una mueblería de Mendoza al 3300. Según consta en la investigación, Urquia ingresó al local, se sentó unos minutos y, cuando la empleada le pidió que se retirara, se abalanzó sobre ella con intenciones de llevarla hacia el fondo del comercio.

Al no poder concretar el abuso sexual, comenzó una agresión salvaje: la tomó del cabello, la golpeó contra sillones, la tiró al piso, le dio patadas y trompadas y le mordió durante varios segundos el dedo meñique de la mano derecha hasta que la víctima soltó su celular. La joven sufrió una fisura en el dedo y múltiples golpes, y debió ser asistida en un sanatorio del centro rosarino.

Las imágenes del ataque fueron clave para identificarlo y motivaron la difusión pública de su rostro y su nombre por parte de la Fiscalía.

Mientras Rosario lo buscaba, Urquia ya había sido detenido en Córdoba por otro robo. Actualmente, permanece alojado en esa provincia, a disposición de la Justicia. En paralelo, su defensa solicitó una pericia interdisciplinaria para evaluar su imputabilidad.

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En su historial figura un antecedente llamativo: en 2011, tras un asalto, fue internado en un hospital de Paso de los Libres, Corrientes, donde alegaba problemas de salud mental, pero se fugó del centro de salud. Días atrás, fue evaluado por el equipo de salud mental del Hospital San Roque de Córdoba, que determinó que se encuentra en condiciones de permanecer en una unidad penitenciaria.

Los profesionales consignaron que el detenido refiere alucinaciones auditivas, consumo problemático de sustancias y antecedentes de tratamientos psiquiátricos en distintas provincias.

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