Se trata de la influencer Luana Fernández quien figura en la causa en la que el influencer y Nathan Castro, alias Mini Boy, están detenidos por delitos de trata de personas y abusos sexuales
Esta semana comenzó una nueva edición de Gran Hermano por Telefe que, con el subtítulo Generación Dorada, reúne a participantes “famosos”. Los mismos fueron entrando por tandas y cada nombre comenzó a levantar comentarios. En esta oportunidad quien fue señalada fue la influencer Luana Fernández quien tendría un vínculo con las llamadas “sectas” de Yao Cabrera, actualmente en investigación judicial.
La joven influencer habría formado parte de la organización creada por los youtubers Yao Cabrera y Nathan Castro, alias Mini Boy, ambos actualmente detenidos por delitos de trata de personas y abusos sexuales.
La Agencia Noticias Argentinas habló en exclusiva con Jorge Zonzini, manager de medios, quien manifestó que la investigación se originó tras su denuncia y luego se incorporaron los testimonios del editor Mariano Fernández y de la diseñadora gráfica Giovana De Mitole, quienes afirmaron ser víctimas de explotación laboral y sexual, tal como ocurría con los seguidores infanto-juveniles en la denominada Mansión Wi Fi, también conocida como la «Casa del Terror».
NA también confirma que tras condenar a cuatro años de prisión por trata de personas y reducción a la servidumbre a Marcos Ernesto Cabrera Rodríguez, alias Yao Cabrera, en el marco de la Causa N° 10007/20, la jueza federal de San Martín, Nada Flores Vega, ordenó abrir una causa paralela por presunto lavado de activos por la venta de material de pedofilia, así como por la venta de estupefacientes y alcohol a los menores en las fiestas que Yao Cabrera y su organización realizaban en las discos La Casita y Bica Bar de Escobar.
Dicha investigación implica actualmente a una veintena de influencers, miembros de WI TEAM dirigidos por Yao Cabrera, entre los que se destacan Luana Fernández, quien respondía al nombre de fantasía «Lula WiFi», Candela Díaz, Luli Mieri, Rosina Valiente, Kevin Macri, Fabri Lemus, Nathan Bianco, Diego Llamazares, Javi Ayul, Irupe Cabrera, Matías Cabrera, Ulises Magic y Juan Pablo Barbot, entre otros.
Según revelaron las víctimas, estos hechos habrían ocurrido durante varios años y se intensificaron durante el aislamiento por la pandemia de coronavirus, en la denominada «Mansión WIFI», emplazada en el barrio San Marcos, en el partido bonaerense de Escobar, lugar en el que se habrían perpetrado los abusos sexuales.
Al ser consultado por NA el manager denunciante, sostuvo que «Yao Cabrera y sus secuaces integran una enorme red y poderosa secta destructiva que, con la pantalla del entretenimiento infantojuvenil, captaban a niños y adolescentes vulnerables».
Asimismo, Zonzini sostuvo: “que las chicas realizaban vivos pornográficos para los niños que eran redireccionados desde sus dispositivos tecnológicos para engañar a sus padres, con lo que englobaba una millonaria facturación; motivo por el cual la jueza Nada Flores Vega amplió la investigación a la calificación de lavado de activos”.
Asimismo, detalló: «Les vendían a los niños la prostitución de las chicas WI FI, los estupefacientes y el alcohol en las fiestas y todo tipo de contenido mórbido, ocasionando no solo un daño irreparable a sus psiquis y a su inocencia, sino generando una gran adicción por lo que miles de padres eran estafados o sus tarjetas de crédito robadas por sus propios hijos por orden de la secta que Yao Cabrera lideraba».
