El presidente de Chile, José Antonio Kast, juró como nuevo mandatario ante el Congreso, en Valparaíso, y se dirigió a la ciudadanía desde el Palacio de La Moneda, en Santiago, donde dijo que el país «necesita un gobierno de emergencia» para llevar «orden donde hay caos».
La investidura de Kast marca el giro más pronunciado hacia la derecha en Chile desde el regreso de la democracia, en 1990, y pone fin a la tendencia de gobiernos de centroderecha y centroizquierda que se alternaron en el poder desde entonces.
En su primer discurso como presidente, dijo que Chile «necesita un gobierno de emergencia y eso es lo que vamos a tener».
«Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es orden donde hay caos. Es alivio donde hay dolor. Es mano firme donde hay impunidad. Y es esperanza real, concreta y posible para quienes han sido ignorados por mucho tiempo», remarcó desde La Moneda.
Como es habitual, la ceremonia oficial de transmisión del mando se realizó en el Congreso Nacional, en Valparaíso, donde juró el cargo y recibió la banda presidencial y la piocha de O’Higgins, símbolo del poder presidencial en Chile. Luego se trasladó a Santiago de Chile para ofrecer su discurso desde el Palacio de La Moneda.
En el acto oficial estuvieron decenas de presidentes y líderes de Estado, entre ellos el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa y el rey Felipe VI de España, y también hubo notorias ausencias, como la del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el de El Salvador, Nayib Bukele. Estados Unidos envió una delegación de bajo perfil encabezada por el subsecretario de Estado, Christopher Landau.
Mientras hubo chilenos que celebraron a Kast a su paso hacia La Moneda, decenas de manifestantes también se reunieron para proclamar “no al imperialismo”. También hubo una protesta frente a la Biblioteca Nacional.
