El joven detenido por matar a su padrastro fue acusado de un crimen cometido con alevosía

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El joven de 28 años detenido el fin de semana tras presentarse en una comisaría por el crimen de su padrastro Pedro Miguel Pérez, apuñalado ocho días antes en un dormitorio de la casa que compartían, quedó en prisión preventiva acusado de un homicidio cometido con alevosía. El fiscal del caso planteó que el ataque ocurrió mientras el hombre dormía y por eso impuso esa calificación que prevé prisión perpetua. Un conflicto familiar que la víctima y el imputado mantenían desde hacía tiempo asoma como trasfondo del asesinato.

Pérez tenía 58 años, administraba un carrito de comidas y vivía en pareja con la madre del detenido, Brian Fabián M.. Los tres convivían en la casa de Larralde al 3200 donde ocurrió el ataque el 6 de marzo pasado. El fiscal Ignacio Andrés Hueso —en suplencia de Agustina Eiris— planteó en la audiencia imputativa por el caso que alrededor de la 1 de la madrugada el joven entró al dormitorio donde dormía la pareja y de manera sorpresiva atacó al hombre con un cuchillo.

Pérez sufrió cortes en el rostro y en la mano derecha y heridas profundas en el abdomen. También recibió un fuerte golpe en la nuca con algún objeto pesado: tenía un hundimiento en la zona occipital derecha del cráneo y una fractura expuesta del brazo derecho. Tras la llegada de un vecino que escuchó los gritos, el hombre fue trasladado en una ambulancia hasta el Hospital Clemente Álvarez. Allí agonizó una semana hasta que falleció a los siete días, el pasado viernes 13 de marzo.

En el trámite judicial que se realizó al mediodía de este miércoles en el Centro de Justicia Penal, el fiscal indicó que la autopsia no pudo despejar la duda sobre cuál de los dos ataques —si el cometido con arma blanca o el golpe en la cabeza— resultó letal. El estudio realizado en el Instituto Médico Legal arrojó que el resultado de muerte se produjo por un motivo “indeterminado” hasta el momento.

Relato del crimen

“Lo que me acuerdo es que me despierto, me levanto y veo a mi hijo Brian que tenía un tenía un cuchillo en la mano y estaba apuñalando a Pedro”, declaró la madre del muchacho. La mujer planteó ante el fiscal que no iría a presenciar la audiencia porque no estaba en condiciones de ver a su hijo, un joven delgado y vestido con una chomba a rayas que permaneció en silencio de espaldas al escaso público: dos familiares de la víctima que declinaron de hacer comentarios sobre lo ocurrido.

En su declaración, la madre del acusado contó que existía un conflicto previo entre su hijo y su pareja por temas económicos. Dijo que Pérez le ofrecía un determinado monto de dinero al muchacho por ir a trabajar al puesto de comidas pero después no cumplía. Y que llegaron a agredirse en otras oportunidades.

“Se ve que me quise abalanzar sobre mi hijo porque tengo cortecitos en la mano derecha y un moretón en el brazo izquierdo y en la rodilla derecha”, añadió la mujer, que en ese momento tomó una foto de Pérez herido y se la mandó por WhatsApp a su hija. “Le dije que eso le había hecho Brian”, contó. Es lo último que hizo, según contó, antes de que se acercara un vecino que intentó asistir al herido a la espera de ambulancia.

>>Leer más: Se entregó el hombre acusado de matar a puñaladas a su padrastro mientras dormía

Este hombre dijo que vio salir corriendo a M. tal como lo captó en su huida una cámara de vigilancia de Larralde y Deán Funes: vestido de jean y remera blanca manchada de sangre, una cuchilla en la mano y una gorrita. Estuvo con pedido de captura hasta que el sábado pasado se presentó en la comisaría19° y manifestó que era el autor del homicidio de su padrastro, fallecido un día antes.

«Lo hago pollo»

Si bien esa admisión no formó parte de la prueba, la autoría no fue discutida en la audiencia. El defensor público Mariano Bufarini no se opuso al pedido de detención, pero cuestionó el relato sobre las circunstancias que rodearon al caso: dijo que la víctima no estaba durmiendo. “La calificación legal no es correcta. Es una línea de la defensa que vamos a sostener”, adelantó. Habló de conflictos previos entre Pérez y la madre del acusado. Se refirió a la mujer como «expareja» de la víctima y sostuvo que padecía violencia de género y agresiones físicas que, incluso, la habían forzado a refugiarse en la casa de sus hermanos.

Sobre tensiones previas también expuso el fiscal. Ofreció como evidencia una captura de pantalla presentada por un hijo de Pérez sobre una conversación entre su hermana y Brian. “Hermana, ya me cansé. Lo hago pollo a este gato. Se quiere cubrir con esa de que es bueno y la usa a mami. A mí me metió en cana. Hoy le reclamé que me pague más y me da 15 mil pesos, no me alcanza ni para una bolsa de merca esa plata”, había escrito el acusado el día previo al ataque. Su celular y el de su madre fueron secuestrados tras la llegada de la policía a la escena.

Sobre estos elementos, el juez Juan Ignacio Gasparini dictó la prisión preventiva por dos años de M. y le dio curso a un pedido de la defensa para que sea trasladado desde una “comisaría hacinada” donde está alojado a alguna cárcel en la zona de Rosario. El joven ya había estado preso al ser condenado en 2017 por un hecho de robo simple y daño. “La materialidad no está discutida y la evidencia es elocuente”, dijo el juez sobre el crimen, más allá de la controversia instalada entre las partes sobre si hubo o no alevosía.

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