Del amor al odio: por qué Laurita Fernández considera mala palabra a su ex, Peluca Brusca

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Desde hace semanas que el runrún crecía con fuerza. Los rumores de crisis entre Laurita Fernández y Claudio “Peluca” Brusca se hacían cada vez más difíciles de ignorar, alimentados por versiones de infidelidad, gestos distantes y un supuesto tercero en discordia. Y ahora, finalmente, se terminó el misterio: Laurita confirmó la separación… pero eso fue solo el comienzo.

Fue la propia conductora y bailarina quien puso fin al silencio y se sinceró en diálogo con Intrusos. “Con Peluca estamos separados. Es muy reciente y, como todo proceso y toda separación de un vínculo tan hermoso, uno lo va llevando, pero sabemos que es lo mejor para los dos”, declaró. Sin embargo, más allá del tono cordial, hay una historia de fondo que explica por qué, puertas adentro, la relación terminó de forma abrupta y con heridas sin cerrar.

El periodista Juan Etchegoyen fue quien se animó a contar lo que habría ocurrido realmente. En su ciclo Mitre Live, dio detalles contundentes: “Hace rato que se viene hablando de Laurita y Peluca, y ya que ella confirmó ruptura, voy a decir lo que pasó, que lo sé hace meses y nunca lo dije porque tengo códigos”. ¿Qué fue lo que dijo?

Según Etchegoyen, el motivo central fue una diferencia de proyectos personales. “En el final de este vínculo hay un motivo muy profundo que tiene que ver con una decisión de vida. La realidad es que Laurita no quiere ser madre todavía”, explicó, sin dar más detalles, aunque deslizando que hay más información que aún no se animó a contar.

UNA DECISIÓN QUE LOS ROMPIÓ POR DENTRO

Esta diferencia habría generado una grieta emocional que se volvió irreconciliable. “Desde el entorno teatral de Laurita me lo confirmaron”, sumó el periodista. Para él, este fue el principio del fin.

Lo curioso es que, apenas unos días antes de la separación formal, Laurita y Peluca fueron vistos grabando juntos en Canal 9, muy cariñosos y acompañados de la perrita que adoptaron recientemente. “El jueves estuvieron a los besos en el canal, y el domingo ya estaban separados”, detalló Etchegoyen, marcando lo repentino del quiebre.

Más allá de la separación, Laurita confirmó que seguirán compartiendo proyectos laborales. “Lo mejor es continuar cada uno su camino, aunque la dinámica laboral imponga seguir compartiendo espacios en común”, expresó en América TV, dejando en claro que, aunque el amor terminó, el trabajo los seguirá uniendo.

Sin embargo, quienes conocen de cerca a Laurita aseguran que hoy el nombre de su ex se convirtió en una especie de “mala palabra” para ella. “No quiere ni que se lo nombren. Fue mucho más duro de lo que mostró en cámara”, deslizó una fuente cercana.

Así, de un amor que parecía sólido y reservado, pasaron a una ruptura con un trasfondo emocional más fuerte de lo que se percibe. Y aunque Laurita haya elegido el silencio elegante, todo indica que detrás hay una historia cargada de decisiones difíciles y heridas que tardarán en cerrar.

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