A principios de los 2000, empezó a circular en Rosario un boca a boca enfático: había que ir a ver a Juan Pablo Geretto. Un chico de por entonces 25 años hacía un unipersonal divertidísimo y conmovedor que rápidamente se convirtió en la estrella de la escena del café concert local. Ese espectáculo era “Solo como una perra”, y desde su estreno a mediados de 1999, estuvo once años en cartel, con más de 900 funciones en distintas ciudades y teatros del país, y varios importantes premios en su haber.
Este fin de semana, vuelve a los escenarios rosarinos, más de 25 años después de su estreno. El sábado 3 de enero, a las 21, reestrena en el Teatro Broadway (San Lorenzo 1223). Desde entonces, se podrá ver todos los sábados del mes, en el mismo horario y recinto.
Las entradas se pueden adquirir en boletería o a través de la plataforma TuTicket. Suscriptores de Tarjeta de Beneficios La Capital, tienen 20% de descuento y acceso a sorteos exclusivos.
Un personaje clave para el regreso de “Solo como una perra” es Juanse Rauch, director teatral oriundo de Bahía Blanca que con 27 años tiene cuatro obras en cartel en Buenos Aires. Varias de las producciones que dirige están entre las más comentadas y celebradas de los últimos años, como “Paquito (la cabeza contra el suelo)” (sobre Paco Jamandreu), “Saraos uranistas”, “Viento blanco” (codirigida por Valeria Lois), y el musical “La llamada” (adaptación del original de “los Javis”, la dupla española detrás de “Paquita Salas”, “Veneno”, y “La mesías”).
Rauch, que además es investigador del Conicet y doctorando en Historia, trabaja con el archivo, sobre todo el archivo vinculado a las disidencias sexuales, como materia prima para sus obras. Indaga en las historias que quedaron por fuera de la historia con mayúsculs, para poner sobre el escenario esas vivas vividas por fuera de la norma.
Reconstruir una obra
Con este recorrido, no sorprende comprobar que cuando Juanse y Juan Pablo se conocieron hace un par de años, la fascinación haya sido mutua. “A Juanse lo conocí a través de su trabajo y la verdad es que me pareció un un hallazgo él y de su obra maravillosa. Me hizo mucha resonancia con el espíritu de mi trabajo. Le fui contando de cosas que había hecho anteriores a lo que él había visto, que era a partir de la maestra. Le conté que no había registro de ‘Solo como una perra’ y él me pidió que se lo cuente. Se lo se lo fui contando y él me dijo: ‘Reconstruyámoslo a través de la memoria’”, cuenta el galvense en diálogo con La Capital.
Efectivamente, “Solo como una perra” permanecía solo en la memoria de Geretto, y también de las cientos de personas que se cruzaron con la obra de alguna manera. Juntos, escarbaron en el archivo material y afectivo: “aparecieron fragmentos que grabó alguien en una butaca, una minicassette olvidada, recuerdos sueltos y otros materiales que permitieron armar un mapa de lo que fue reencontrar la obra desde la imaginación”, describe Rauch.
image – 2025-12-31T134830.348
>> Leer más: Juan Pablo Geretto, el regreso de un nombre indeleble en la escena de la ciudad
“La verdad que fue enriquecedor para mí todo ese camino. Yo no hubiera hecho ‘Solo como una perra’ si no lo hubiera encontrado a Juanse y ese mundo que él aporta. También me parecía significativo que fuera un pibe que tiene casi la edad que yo tenía cuando yo empecé con la obra, aunque él la verdad que es una persona mucho más formada de lo que yo era a esa edad. Fue muy lindo el proceso y muy emocionante. Estoy bastante emocionado con todo esto”, aseguró Juan Pablo.
Reconstruir el unipersonal no fue sólo encontrar videos o textos, sino también indagar en el contexto de su nacimiento. Según Geretto, “Solo como una perra” apareció a pesar suyo. Desde el extinto bar Berlín, lo invitaron a hacer todos los personajes sueltos que venía haciendo en café concert.
“Surgió así, no hubo un ensayo de una obra que se pensó. La obra fue cobrando sentido a través de que se fue haciendo. Yo le fui encontrando un hilo conductor a medida que la fui transitando, durante esos 11 años que se hizo. Le fui dando le fue sentido, le fui dando unidad. Pero originalmente era para esa sola noche. Y después fueron otras noches y después fueron más, y terminaron siendo once años”, recordó el actor.
Reponer el espectáculo fue también, por supuesto, reescribirlo. Encontrar su corazón, su pulso vital y ponerlo a andar, pero también dar cuenta, por primera vez, de su propia historia y su devenir.
“Lo que fue apareciendo en el medio fue mucho más rico que ‘Solo como una perra’ original, y fuimos como entrelazando una cosa con la otra. Muchos de los personajes están, pero también contamos cómo salieron, por qué se hicieron, de dónde venía todo eso. Lo que yo no conté nunca es cómo llegué a ‘Solo como una perra’, qué había detrás de eso. Porque ‘Solo como una perra’ fue como la punta del iceberg de algunas cosas de mi vida”, afirma Juan Pablo.
>> Leer más: Valeria Lois y Tomás Wicz presentaron en Rosario la obra «Precoz»
“Yo venía trabajando con un grupo de transformismo. Había una movida en los 90 de transformismo en Rosario que fueron escuela, familia, red, comunidad, desde mis 17 años. Fue una época divertida y también todo lo contrario. De mucha emotividad, con todo lo que abarca esa palabra. Éramos todos emigrados de muchos lugares, juntándonos en una gran ciudad para vivir lo que lo que necesitábamos vivir, a hacer esto cada cual haciéndolo a su manera, con unas reglas tácitas de las cuales también se habla en este espectáculo”, recupera el actor.
Ese universo creativo y colectivo permitió que existiera el universonal, porque primero permitió que existiera Juan Pablo. Para dar forma esta nueva versión, Geretto se reencontró con ese grupo. “Nos juntamos, nos volvimos a ver, nos encontramos, nos miramos. Fue precioso la verdad. Volvimos a formar un grupo, volvimos a crear una una comunidad. Pasaron muchas cosas también fuera de lo que se va a ver el 3, y que espero que perduren también, que las sepamos sostener”, afirma.
“Cada cual de nosotros tenía como un pedacito del puzzle, y algunos pedacitos todavía los estamos buscando. En épocas no digitales no quedaban tantos registros de todo, así que dependemos de los recuerdos, de las miradas. Con esos puntos de vista vamos reconstruyendo el 3D de esas memorias”, agrega el galvense.
En el proceso de reconstrucción, de cierta manera aparecieron pistas que explican el enorme éxito que tuvo “Solo como una perra”, por lo demás “un fenómeno que no puede analizarse”. El andamiaje del espectáculo era una verdad muy profunda y muy propia, que Juan Pablo compartía con cuotas exactas de sensibilidad y humor.
>> Leer más: Susy Shock: «Es necesario que el arte se adelante a esta época»
“La verdad que yo me paraba ahí arriba más inconsciente que consciente de lo que se hacía, pero con mucha verdad. Digo inconsciente bien, sin ninguna pretensión de nada, como me he parado siempre arriba de un escenario. Yo nunca pude hacer nada que no estuviera convencido que tenía ganas de hacer y que quería hacer y decir. Si no, no lo puedo hacer, es más fuerte que yo. Eso me pasa de chico. Y bueno, con lo malo que tiene ser así, lo bueno que tiene es que si estoy arriba del escenario es porque es un lugar de mucha verdad. Soy más careta abajo del escenario que arriba”, esboza Geretto.
Finalmente, el galvese anticipa el inminente estreno con emoción. “Ya tengo ganas de que suceda y pasar a la etapa en la que el espectáculo empieza a ensancharse. Siempre digo que un espectáculo va ganando volumen, va creciendo en otro sentido con la gente que lo va a ver. Tengo ganas de ver si algunos textos perduraron o no, y si lo nuevo gusta. Es muy distinto en algunas cosas. Este tiene escenografía, luces, una puesta más profesional. Nos jugamos a otra cosa, porque siento que con la versión anterior le daba al público muy poquito y ellos me daban muchísimo. Ya tengo muchas ganas”, cierra.
