El PJ ordenó su interna en la Unicameral: asumió la schiarettista Rinaldi en la vicepresidencia

Compartir

Tras varias semanas de tironeos internos y amagues de algunos dirigentes de pegar el portazo, el peronismo logró finalmente cerrar la disputa por los cargos de peso político en la Unicameral. El más significativo era la vicepresidencia de la Cámara.

La mayoría oficialista que responde al gobernador Martín Llaryora designó a la schiarettista Julieta Rinaldi para ocupar el cargo que había quedado vacante tras la partida de Nadia Fernández al Ejecutivo provincial. La definición, que se demoró más de lo esperado, dejó al descubierto tensiones dentro del oficialismo y expuso el delicado equilibrio entre los distintos sectores del PJ que conviven en la bancada peronista.

La silla en juego no era menor. La vicepresidencia de la Cámara representa el tercer escalón en la línea sucesoria del gobernador, lo que convirtió la discusión en una pulseada política de alto voltaje dentro del oficialismo. Durante semanas, la falta de acuerdo alimentó rumores de malestar interno, reclamos territoriales e incluso advertencias de ruptura dentro del bloque.

La oposición no tardó en capitalizar ese ruido. Desde distintos espacios advirtieron que la interna peronista estaba “al rojo vivo”, en un gesto de pase de factura hacia un oficialismo que históricamente suele señalar las divisiones del radicalismo. En el PJ intentaron bajarle el tono a la disputa, aunque puertas adentro se reconocía que la definición implicaba equilibrar intereses entre llaryoristas, schiarettistas y otros sectores con aspiraciones propias dentro de la bancada.

La tensión se había desatado tras la licencia que solicitó Fernández para asumir como secretaria general de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico. Ese movimiento dejó vacantes dos posiciones clave dentro de la Unicameral: la vicepresidencia del cuerpo y la presidencia de la Comisión de Seguridad.

El Gobierno de Córdoba impulsa la “Ley Joaquín” para proteger a víctimas de delitos

Ese tablero comenzó a reordenarse cuando Juan Manuel Llamosas —quien había llegado a la Legislatura para ocupar la presidencia provisoria que Facundo Torres dejó para ponerse al frente de la jefatura de la bancada— asumió también la conducción de la Comisión de Seguridad, en medio de reclamos opositores por su falta de funcionamiento.

La comisión volverá a activarse ahora con una agenda cargada. Entre los proyectos pendientes aparecen el debate sobre la regulación o prohibición de los llamados “naranjitas” y limpiavidrios —tema que la Iglesia sigue frenando en el ámbito legislativo— y el tratamiento de la denominada “Ley Joaquín”, una iniciativa de Llaryora que propone un régimen integral de protección para víctimas de delitos, como adelantó Perfil Córdoba.

La pulseada interna

La discusión por la vicepresidencia atravesó varias semanas de intensa rosca pejotista. Entre los nombres que circularon para ocupar el cargo figuraban Victoria Busso, Luciana Presas e Ileana Quaglino, además de Rinaldi. También aparecieron en el radar legisladores cercanos al llaryorismo, como Abraham Galo, y el viguista Leonardo Limia.

En público, el peronismo buscó relativizar la disputa. “No hay una lucha descarnada”, señalaban semanas atrás voces del oficialismo. Sin embargo, admitían que cada sector intentaba posicionarse para quedarse con ese lugar institucional de peso. Dentro del bloque predominaba la idea de que la decisión final dependería del perfil político que definiera el gobernador, más allá de la cuestión de género.

Finalmente, el oficialismo optó por respetar el criterio de paridad y designar a una mujer para reemplazar a Fernández. La elegida fue Rinaldi, legisladora del departamento Marcos Juárez y dirigente del riñón político de Juan Schiaretti.

La resolución alimentó interpretaciones dentro del propio peronismo. Para algunos sectores, la designación refleja que el espacio referenciado en el exgobernador logró imponerse en la pulseada interna. Sin embargo, en el PJ buscan relativizar esa lectura. “Hubo una consulta a Juan”, deslizó un dirigente del sector, en referencia a Schiaretti, intentando mostrar que la decisión fue consensuada con Llaryora.

Antes de llegar al recinto, el nombre de Rinaldi fue respaldado de manera unánime en la reunión del bloque oficialista. Luego, el jefe de la bancada formalizó la propuesta durante la sesión de este jueves.

La designación se dio, además, en un contexto político particular para el cordobesismo. En el Congreso nacional, los diputados del espacio votaron divididos frente a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, una diferencia que quedó expuesta tras la “libertad de acción” habilitada por el Panal. Días después, la foto de Llaryora y Schiaretti juntos en la apertura de sesiones del Congreso buscó enviar una señal de unidad.

En paralelo, el oficialismo también avanzó en otros movimientos internos dentro de la Legislatura cordobesa para equilibrar fuerzas. Uno de ellos fue el acuerdo para que Marcelo Eslava asuma la presidencia de la Comisión de Asuntos Municipales y Comunales, lugar que dejó Gustavo Estévez tras pasar a la Dirección de Coordinación y Vinculación Institucional de la Caja de Jubilaciones.

Asimismo, Busso reemplazará a Rinaldi en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (Jury) una vez que finalice el proceso en torno a la causa admitida por mal desempeño y negligencia grave contra los fiscales de Instrucción que intervinieron en el caso de Nora Dalmasso.

En pleno conflicto con UEPC, la oposición presiona al gobierno con una ley para blindar el salario docente frente a la inflación

La jura en el recinto

Tras el acuerdo del pleno, la vicegobernadora Myrian Prunotto fue la encargada de tomar juramento a Rinaldi en el recinto de la Unicameral.

Minutos antes, Torres valoró el recorrido político y la experiencia dentro del Parlamento provincial de la marcosjuarence. “Es una legisladora con una amplia trayectoria política y en su segundo mandato dentro de esta Cámara”, señaló al proponer su designación.

El jefe del bloque oficialista también remarcó el trabajo territorial de Rinaldi y su vínculo con intendentes y jefes comunales de distintas extracciones políticas. Además, subrayó su formación como abogada y su desempeño en el Jury, ámbito en el que —según sostuvo— demostró capacidad para conducir procesos institucionales complejos.

Desde la oposición, el jefe del bloque UCR, Matías Gvozdenovich, expresó el respaldo de su bancada. Fue un gesto político que la espada deloredista quiso hacer explícito en el recinto.

“Desde nuestro bloque acompañamos la propuesta”, afirmó el radical, quien además destacó su relación política con la dirigente del departamento Marcos Juárez. “Juli es una amiga del departamento, así que le deseamos una buena gestión y que pueda ir resolviendo los temas que vayan surgiendo”, agregó.

Con la jura de Rinaldi, el oficialismo logró finalmente cerrar una discusión que expuso tensiones internas. La designación implica señales de reordenamiento en el tablero político de la Unicameral y vuelve a acomodar las piezas del peronismo cordobés en un momento en que Llaryora busca consolidar su gobierno en esta segunda etapa de gestión.

Noticias Relacionadas